17 FEBRERO: Elecciones en Ecuador

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François Houtart

Como en todos los países latinoamericanos, los periodos de elección concentran la atención sobre el campo político y paralizan gran parte de otras actividades, o las instrumentalizan en función de la coyuntura. Ciertamente la dimensión política es importante en un periodo de cambios profundos. Estos últimos pueden ser orientados en distintas direcciones, por lo general significativas en la vida de los pueblos. Esto se comprobó en las elecciones de 2012, en Venezuela, con la reelección de Hugo Chávez Frías. La continuación del proyecto bolivariano estaba condicionada por el resultado electoral. Las transformaciones estructurales en los campos sociales y económicos necesitan tiempo, y para realizarlas no es suficiente un solo periodo electoral. Requieren apoyo popular y no significa necesariamente que el mismo actor esté en el poder. Las circunstancias que prevalecen en cada país determinan las soluciones.

LAS FUERZAS POLÍTICAS EN COMPETENCIA

Para las elecciones del 17 febrero 2013, se presentan ocho organizaciones políticas, con bases muy diferentes. La primera es el Movimiento Alianza PAÍS, “Patria Altiva y Soberana”, actualmente en el poder. Producto de un acuerdo de varios movimientos y fuerzas políticas, constituido en 2006, relativo a un programa de transformación social y económica. Con el tiempo, sin embargo, ese acuerdo perdió una parte de sus componentes, es el caso de Ruptura de los 25 y de sus apoyos, como la CONAIE (Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador), de los ecologistas y además el de algunas personalidades, por ejemplo, Alberto Acosta, Diego Borja, Gustavo Darquea, Betty Amores, Gustavo Larrea, entre otros. Rafael Correa es el candidato a la presidencia y Jorge Glas, ex ministro de telecomunicaciones y de la sociedad de la información, renunció al Ministerio Coordinador de los sectores estratégicos para postularse a la vicepresidencia. Su nombramiento suscito reacciones negativas dentro del Movimiento.

El Partido Sociedad Patriótica “21 de Enero”, lleva de candidato a Lucio Gutiérrez, antiguo militar y ex presidente; “oficialmente“ de orientación centro-izquierda, pero que traicionó y decepcionó al movimiento indígena y a los movimientos sociales que lo habían apoyado y, en la praxis del poder devino en un fiel aliado de los Estados Unidos. Gutiérrez no pudo terminar su mandato, fue destituido en abril del 2005, luego de dos años de gobierno por la irrupción del movimiento de “los forajidos” (1).

El Partido Renovador Institucional Acción Nacional, (PRIAN) presenta a Álvaro Noboa como candidato a la presidencia. Representante de la oligarquía bananera, Noboa ha postulado cinco veces su candidatura a las elecciones presidenciales. En 2006, cuando triunfó Rafael Correa, este candidato obtuvo el 23 % de los votos. En esta oportunidad, y por segunda ocasión, Noboa presenta a su esposa, Anabella Azin, como vice-presidenta.

El Movimiento Creando Oportunidades (CREO), representa la nueva derecha, moderna y neo-liberal, bastante similar a la orientación de Capriles en Venezuela. Su candidato es Guillermo Lasso, banquero, ex presidente del Banco de Guayaquil. Como vice-presidente, Lasso había escogido a un actor político indígena, Auki Tituaña. En vista de lo anterior, Tituaña fue inmediatamente expulsado de la CONAIE. Luego, renunció a la candidatura y fue reemplazado por Juan Carlos Solines, proveniente de la agrupación política, Concertación Política, de Cesar Montufar.

“Unidad Plurinacional de Izquierdas” es el fruto de una alianza de izquierda entre el Movimiento Popular Democrático (MPD), el Movimiento Pachakutik y varios movimientos opuestos a las políticas del presidente Correa. Entre ellos se encuentra el Movimiento Montecristi Vive (nombre escogido por ser el lugar donde se elaboró la nueva constitución) cuyo líder principal es Alberto Acosta, “Red Ética y Democrática” (RED), “Poder Popular”, “Participación” y “Socialismo Revolucionario”. Pachakutik, fue constituido en 1996 por dirigentes indígenas y varias fuerzas políticas; el MPD (Movimiento Popular Democrático), mantuvo durante décadas una importante influencia en las universidades, en la UNE (Unión Nacional de Educadores) y en el movimiento estudiantil, que opta a veces por acciones violentas y en otras por alianzas oportunistas. Esta formación política se presenta como la `’nueva izquierda” y cuenta con el apoyo del movimiento indígena, de los ecologistas y de algunos intelectuales decepcionados por la política vigente. Actualmente el MPD ha perdido protagonismo tanto en las universidades como en la UNE. El candidato para presidente es Alberto Acosta, economista, que estudió en Alemania, ex presidente de la Asamblea Constituyente y ex ministro de Minas de Rafael Correa.

La ruptura con Correa se produjo al final de la preparación del texto constitucional, cuando Alberto Acosta pidió más tiempo para debatir la nueva carta política, y que Correa rechazó; sin embargo, las principales divergencias se manifiestan a propósito del modelo de desarrollo. Alberto Acosta es profesor en la FLACSO (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales), reconocido intelectual. El tomó la decisión y tuvo el valor de volver a entrar en el campo político, en circunstancias difíciles. La candidata para la vice-presidencia es Marcia Caicedo, afro-descendiente(2), abogada y ex miembro del Consejo Nacional Electoral presentada por el MPD.

El Movimiento “Sociedad Unida Más Acción”, conocido como SUMA, de orientación ecologista, lleva de candidato a la presidencia a Mauricio Rodas y a Inés Manzano a la vice-presidencia.

El Movimiento Ruptura de los 25 (3), fue miembro de Alianza País cuando aún era un Grupo. Este movimiento que fue fundado en el 2004 por jóvenes de clase media, rompió con Alianza País con ocasión del referéndum implicando algunos cambios constitucionales y presenta a Norman Wray de candidato a la presidencia y a Ángela Mendoza para la vice-presidencia.

El Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE), que se refiere al presidente Roldós, fallecido en un supuesto accidente aéreo, probablemente provocado por la CIA por ser un nacionalista de centro-izquierda, presentó en un primer momento como candidato al ex presidente Abdala Bucaram, destituido luego de seis meses en el poder y actualmente exiliado en Panamá, acusado de corrupción. Como su candidatura fue rechazada por el Consejo Nacional Electoral, un nuevo binomio se está buscando a la fecha de este escrito.

En un sondeo de octubre 2012; es decir, antes la apertura oficial de la campaña electoral, la mitad de los entrevistados se declararon indecisos. Sobre los que tenían una opción, el 44 % se pronunció a favor de Correa y el 18 % a Lasso. El 7 % lo obtuvieron Acosta y Gutiérrez. Noboa recibió un 2% de intención de votos. Los porcentajes obtenidos por los demás candidatos eran insignificantes. En Ecuador hay una segunda vuelta de elecciones, si en la primera ningún candidato supera el 50 %.