Latinoamérica, Noticias, Venezuela — 21/06/2014 a 5:42 pm

El Sistema Nacional de Misiones Sociales en Venezuela Bolivariana

image_print
Mega-infografía_misiones-sociales

Megainfografía. Pinchar para agrandar

Las misiones se subdividen en tres grandes grupos:

1.- Las educativas, que van desde darle aprendizaje a personas sin conocimientos (Misión Robinson I), dar educación básica (Misión Robinson I), dar Educación Media (Misión Ribas) y dar a los beneficiados estudios universitarios (Misión Sucre), por lo tanto una misión educativa puede depender de otra.

2.- Las de aspectos alimentarios y servicios básicos, que van desde la dotación de zonas de pobreza de ambulatorios eficaces y otros servicios médicos asistenciales (Misión Barrio Adentro), el embellecimiento de lugares públicos (Plan Bolívar 2000, ya concluido), la construcción de viviendas para cubrir el histórico déficit habitacional del país (Misión Hábitat) y (Gran Misión Vivienda Venezuela), hasta una mejor distribución y almacenamiento de alimentos a precios más accesibles por medio de mercados y supermercados (Misión Mercal).

3.- Y misiones misceláneas, que incluyen la mejora de las condiciones de las etnias minoritarias y marginadas, representadas en los indígenas (Misión Guaicaipuro), agilización del trámite de los documentos de identidad del ciudadano común (Misión Identidad), y la promoción de las actividades agrarias para reducir la excesiva urbanización del país (Gran Misión AgroVenezuela).

En 1999 cuando el Presidente Hugo Chávez Frías asume las funciones presidenciales, encontró un país que estaba aletargado por un cúmulo de problemas, como la inmensa deuda social, acumulada por más de 4 décadas y que en lugar de ser resuelta al menos parcialmente por los gobiernos precedentes, era incrementada. A esto se le sumaron fenómenos conexos con esa deuda social como la deserción escolar, el analfabetismo, el desempleo, la mortandad infantil y maternal, la reaparición de algunas enfermedades tropicales que ya habían sido erradicadas en Venezuela en la década de los años sesenta del siglo XX; asimismo, la agudización del latifundio, producto de la mala distribución de la tenencia de las tierras agrarias, el abandono del campo desde hacía más de siete décadas, entre otros tantos problemas.

Pero otra situación perniciosa concomitante con lo referido previamente, era una de las causales del atraso al que estaba sumido nuestro país, a pesar de disponer de enormes recursos económicos, potencialidades y suficientes recursos para transformar su aparato productor en un verdadero motor de la economía dejando de ser un parásito. Esa situación perniciosa estuvo representada por una especie de monstruo de fábula de muchas cabezas, las cuales pudieran ser descritas como la desidia, la ineficiencia, la corrupción, el burocratismo y la falta de compromiso, sólo por enunciar algunas de las características del funcionamiento del aparato estatal venezolano hasta 1998.

Para darle solución a los enormes problemas que afrontaba Venezuela y lograr atender el clamor popular de mayor inclusión social, mayor equidad, transparencia, participación ciudadana y poder satisfacer las demandas acumuladas de más de la mitad de la población venezolana se hizo necesario desde un primer momento restablecer las reglas de convivencia, haciéndolas más inclusivas. Esto partía por renegociar el contrato social, plasmado en la Constitución Nacional, la cual fue aprobada por referéndum el 17 de diciembre de 1999. Pero allí no culminaba todo, sino que era apenas el primer paso de un conjunto de medidas encaminadas a corregir los vicios socio-políticos, socio-económicos y socio-culturales de Venezuela.

El segundo paso consistió en la reforma de las instituciones del Estado para hacerlas más dinámicas, ajustadas a las realidades y desafíos de siglo XXI, peor con contenido social. Este paso se comenzó a ejecutar en noviembre de 2001, cuando el Ejecutivo Nacional promulgó 49 Decretos con Rango y Fuerza de Ley en diversas materias: Identificación y Extranjería, Espacios Acuáticos e Insulares, Marina Mercante, Transporte Ferroviario, Pesca, Agricultura y tenencia de la Tierras, Hidrocarburos y Minería y en materia económica y financiera, entre otras áreas vitales.

No obstante, la necesidad de dinamizar el aparato productivo, modernizar el Estado y proveer de manera urgente satisfacción a las necesidades colectivas que habían sido desatendidas por otros gobiernos, el proyecto de construir un país más igualitario, tecnificado y digno tuvo resistencia de parte de los sectores dominantes. Es así como la Confederación de Trabajadores de Venezuela y la Cámara de Productores y Empleadores del país se opusieron abierta y ferozmente a esos planes de mejora de la sociedad y del Estado, porque tuvieron la errada percepción subjetiva de que sus intereses se verían perjudicados, en especial los terratenientes y latifundistas, los antiguos tecnócratas de la industria petrolera y los grandes comerciantes.

Es así, como entre finales del 2001 y el primer trimestre del año 2002, estos grupos de poder económico en Venezuela (contando con el apoyo encubierto del Gobierno del ex presidente estadounidense George W. Bush) se organizaron para atentar contra las instituciones del Estado y captando a un grupo de oficiales corruptos y sin mando de alta graduación dentro de las Fuerzas Armadas, perpetraron el fallido golpe de Estado del 11 de abril de 2002, el cual fue abortado 48 horas después en virtud a la acción decidida, consciente y heroica del pueblo organizado y por el apoyo irrestricto de la mayoría de las Fuerzas Armadas.

En vista de que la rancia oligarquía venezolana no quiso entender que los cambios eran necesarios para regenerar el tejido social venezolano y evitar conflictos sociales que pondrían en peligro la estabilidad de la nación y que no se podía perder más tiempo para acometer esos tan ansiados cambios. El Gobierno Bolivariano decidió crear las Misiones Sociales en abril de 2003, con la finalidad de solucionar de una manera expedita, eficiente, honesta, sencilla, versátil y gratuita las necesidades más apremiantes de la mayoría de la población en las áreas de salud, educación, atención a las personas de la tercera edad, mujeres embarazadas y niños lactantes, campesinos, artistas, mineros, trabajadores petroleros y desempleados.

Las Misiones Sociales presentes en Venezuela son las siguientes:

ÁREA EDUCACIÓN Y CULTURA

Misión Robinson I
Misión Robinson II
Misión Ribas
Misión Sucre
Misión Cultura
Misión Música

ÁREA CIENCIA Y TECNOLOGÍA

Misión Ciencia
Misión Barrio Adentro I
Misión Barrio Adentro II
Misión Barrio Adentro III
Misión Milagro
Misión Sonrisa
Misión José Gregorio Hernández

ÁREA SOCIAL Y FAMILIAR

Misión Madres Del Barrio
Misión Negra Hipólita
Misión Niño Jesús
Misión Niños Y Niñas Del Barrio
Misión Cristo
Misión 13 De Abril

ÁREA ALIMENTARIA

Misión Alimentación
Misión Zamora
Misión ÁRBOL
Gran Misión Agro-Venezuela

ÁREA HABITACIONAL Y PLANIFICACIÓN URBANA

Misión Habitat
Misión Villanueva
Gran Misión Vivienda Venezuela

ÁREA MINERÍA Y ENERGÍA

Misión Piar
Misión Revolución Energética

ÁREA PUEBLOS Y COMUNIDADES ORININARIOS

Misión Guaicaipuro

ÁREA IDENTIFICACIÓN

Misión Identidad

ÁREA SEGURIDAD Y DEFENSA

Misión Miranda

DATOS ADICIONALES:

Desde la creación de las más antiguas de las Misiones Sociales, encabezadas por Barrio Adentro ha habido una mejoría sustancial en la calidad de vida de los habitantes de Venezuela, tanto venezolanos como extranjeros. Parte del éxito de los programas o misiones sociales se debe a la articulación del pueblo con las comunidades, pero también a la inversión social que ha realizado la industria petrolera nacional, es así como el 60% del ingreso petrolero se ha destinado al bienestar de la población. Esa inversión social hasta el momento supera los 300 mil millones de US$.

Precisamente, en lo relacionado con la Misión Barrio Adentro se debe mencionar que antes del año 2004, la atención primaria de salud llegaba al 21% de los venezolanos. Hoy en día esa cobertura ampara al 95% de la población. Desde inicios de las operaciones de este Programa se han salvado más de un millón de vidas.

En otro orden de ideas, la Misión Sonrisa desde su implementación en noviembre de 2006, atiende mensualmente a más de 2.300 pacientes en cada uno de sus centros de atención, y como promedio, cada año se han realizado 7 millones de consultas de odontología general.

En el aspecto educativo tenemos que con la aplicación de las Misiones Robinson, Ribas y Sucre la matrícula educativa pasó de 6 millones 233 mil 127 niños, niñas y adolescentes a casi ocho millones de estudiantes, lo que se traduce en un incremento del 23,7%. Mientras que la repitencia escolar disminuyó de 452.544 a 177.420 entre 1998 y el año 2009. A esto le podemos sumar que en 1998, la inversión del Estado en educación era alrededor del 3,9%, mientras que en el 2008 pasó a 5,8%. (Esto representa más del 7% del Producto Interno Bruto).

Adicionalmente, Venezuela es el segundo país de América Latina con la matrícula de educación superior más alta (83%), según datos del Instituto Estadístico de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). A propósito de logros y estimaciones del organismo especializado del sistema de las Naciones Unidas para asuntos educativos, culturales y científicos, en octubre el año 2005 la UNESCO declaró a Venezuela como territorio libre de analfabetismo. Este logro se alcanzó alfabetizando aproximadamente a 1.722.000 personas, mediante la ejecución de las Misiones Robinson.

En materia de ciencia tecnología se menciona que mediante la Misión Ciencia, Venezuela ha logrado independencia tecnológica mediante la mayor inversión en las nuevas tecnologías de la comunicación y de la información, pero también en otros ámbitos científicos aplicados, que se traducen en la mejoría de la calidad de vida de la población. Como ejemplo de ello, se puede citar que el 29 de octubre de 2008, fue lanzado al espacio con éxito desde el territorio chino el primer satélite venezolano VENESAT-1 “Simón Bolívar”, el cual cuenta con más de 1.500 antenas conectadas. Mediante las operaciones de este satélite se ejecutarán proyectos de telemedicina y en el mejoramiento de la calidad del servicio de telefonía y de internet. Es así como en 1999 el 2,1% de la población venezolana, es decir 680.000 personas tenían acceso a internet, mientras que en el 2008 esa cobertura abarcó el 24,2% de la población venezolana, lo que representa 6,7 millones de usuarios. La gestión del gobierno del Presidente Hugo Chávez en esta materia no se ha limitado a fortalecer y ampliar la plataforma física para el acceso a internet por parte de la población, sino que también ha logrado convertirla en un medio para logar mayor equidad e inclusión social.

De manera adicional, en febrero de 2009 se inauguró la empresa Orinoquia, también conocida como Venezolana de Telecomunicaciones (VTELCA); con el inicio de operaciones de esta empresa se prevé la producción de aproximadamente dos millones de teléfonos celulares cada año, por lo que se fabricará el 28% de los teléfonos móviles que se comercializan en Venezuela.

Este desarrollo social e inversión en el aspecto humano y en resolver las deuda social, ha tenido lógicamente su ingrediente de planificación macro-económica y su conversión en impacto micro-económico favorable. Así es como en 1998 las reservas internacionales de Venezuela eran de 14.849 millones de US$. Mientras que en el año 2010 llegaron a casi los 36 mil millones de USD, y se creó en Fondo de Inversiones para destinar los fondos excedentes al desarrollo económico y social de Venezuela.

De igual forma debe destacarse que en 1998 la pobreza general en Venezuela era de 50,5% (más de 11 millones de habitantes), mientras que en el 2009 esa cifra se redujo a 33,4 %, lo que representa una disminución de más del 30%. Es así como en los primeros diez años del Gobierno Bolivariano, no sólo se logró detener el incremento de la pobreza, sino que más bien se ha conseguido revertirla.

Asimismo, la economía media venezolana ha crecido en expresión de dólares estadounidenses alrededor de 526,98%, en comparación con los niveles correspondientes a 1998. A este dato se le añade que la deuda pública total tuvo un bajón al pasar de 73,5% en el año 1988 a 19,3% en 2007, siendo este el nivel más bajo de endeudamiento alcanzado durante al menos los últimos 17 años. Se canceló al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial una deuda que alcanzaba los 3 mil millones de dólares en 1998.

Enlace a las misiones sociales:

http://www.gobiernoenlinea.ve/home/misiones.dot