Colombia, Latinoamérica — 24/09/2015 a 11:18 pm

En el X aniversario del crimen de estado contra Luciano Romero

image_print

12028783_497841007051349_6516094308315008797_oNo callaremos

Colectivo de colombianas-os refugiados en Asturias “Luciano Romero Molina”.

Luciano fue asesinado por policías y narco-paramilitares dentro de los planes de exterminio sistemático y masivo de sindicalistas en Colombia: 3.062 compañeras-os asesinados, lo que constituye un genocidio que se viene cometiendo con absoluta impunidad por la policía, el ejército nacional y los grupos paramilitares ideados en los Estados Unidos para “combatir al enemigo interno” y creados en Colombia por la fuerza pública, la mafia del narcotráfico, sectores de la patronal criolla ligada al latifundio ocioso y las empresas multinacionales de la agroindustria, la alimentación, la minería, la energía y los servicios privatizables.

La persecución hasta el borde del exterminio del movimiento sindical ha resultado muy beneficiosa para el empresariado sobre todo de las multinacionales, que logran saquear 12032978_1044169575607358_1826881568979195944_nterritorios usando el terror paramilitar, e imponer con violencia contratos basura, trabajo sin derechos, beneficiarias directas del asesinato de sindicalistas, como Coca Cola, Nestlé (donde trabajaba Luciano), Drummond, Chiquita Brands, y el entramado de empresas petroleras, energéticas, mineras…

El crimen de Luciano hace 10 años y el de HENRY RAMIREZ DAZA, también acogido por el Programa Asturiano y asesinado hace cinco años, demostraron que el Programa de acogida sigue siendo necesario ante el enorme peligro que implica en Colombia el representar a la clase obrera.

En los últimos tres años otros compañeros sindicalistas acogidos por Asturias han sufrido a atentados para asesinarlos, como Dubán Vélez Mejía hace dos años en Medellín; el profesor de escuela Luis Plaza Vélez el año pasado en Cartagena de Indias; y el joven dirigente campesino Jimmy Ortiz, este año en zona rural de Cundinamarca.

La persecución al sindicalista continúa en medio de la indiferencia de los gobiernos de Europa, más interesados en preservar las tasas de ganancia de las empresas que en los derechos humanos.

Colombia junto con Siria tienen el problema más serio del mundo en cuanto a personas refugiadas, obligadas por las guerras para la expansión capitalista a huir con lo puesto hacia Europa, y en nuestro caso sobre todo hacia los cinturones de miseria de ciudades dentro de 12047091_1044169535607362_2205768893018937052_nColombia o hacia países del vecindario, como Venezuela, Ecuador, Bolivia, Argentina, Chile, Panamá o Costa Rica.

Llamamos a la clase obrera asturiana, a su movimiento sindical, y al conjunto de la sociedad a fortalecer la solidaridad con los sindicalistas y defensoras de derechos humanos que se juegan la vida en Colombia, les pedimos apoyar los diálogos entre el gobierno y las FARC, y las conversaciones con el ELN para terminar el conflicto armado.

Nos pronunciamos por un cese bilateral del fuego y de las hostilidades entre el gobierno y las guerrillas.

Exigimos el desmonte de los grupos paramilitares.

Exigimos garantías para el disfrute de las libertades básicas limitadas por el terrorismo de Estado que además criminaliza la legítima protesta social.

Honrando la memoria de Luciano seguiremos luchando:
¡¡¡ no nos aterrorizan, no nos callaremos ante el capitalismo que despoja y asesina ¡¡¡

Compañero LUCIANO ROMERO MOLINA, PRESENTE, PRESENTE, PRESENTE ¡¡

Colectivo de colombianas-os refugiados en Asturias “Luciano Romero Molina”.
Xixon, 23/sept/15