Colombia, Latinoamérica, Noticias — 17/02/2012 a 12:17 pm

FORO: COLOMBIA ENTRE REJAS

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La existencia por décadas del conflicto social político y armado en nuestro país, encuentra su explicación en un orden económico injusto, hoy por hoy el tercero más desigual del mundo, un sistema democrático con serias limitaciones, claramente restringido, donde en la práctica se invisibilizan y anulan, habiéndose llegado al exterminio, cualquier posibilidad de alternativas políticas distintas a los partidos tradicionales y donde con demasiada frecuencia se da un tratamiento contrainsurgente a la protesta social o la diferencia de opinión se ataca mediáticamente y se criminaliza.

Por su parte, la crisis humanitaria y de violaciones sistemáticas a los derechos humanos en los establecimientos de reclusión colombianos ha sido desconocida por la comunidad nacional e internacional, a pesar de la declaratoria de Estado de Cosas Inconstitucionales emitida por la Corte Constitucional Colombiana en su Sentencia T-153/98, situación que desconoce las normas básicas internacionales y nacionales sobre el tratamiento a la personas privadas de la libertad (1) y desdibuja el propósito de la prisión dentro del marco constitucional del Estado Social de Derecho.

Hablar de Paz sin abordar las anteriores realidades, es optar por la perpetuación del conflicto y de las políticas que se benefician del mismo, y del desconocimiento de que la cárcel es la prolongación de formas y mecanismos de exclusión, de violaciones de derechos humanos y de derecho internacional humanitario.

Frente a este contexto, diversos sectores de la sociedad han venido promoviendo iniciativas encaminadas a generar un adecuado entendimiento realista del conflicto colombiano con miras a lograr, exigir y construir una paz real y duradera. Tales propuestas pasan por el reconocimiento y la naturaleza del tipo de conflicto armado y político que existe, la discusión jurídica del carácter de beligerancia de la insurgencia alzada contra el Estado, también por aminorar los impactos del conflicto y la guerra sobre las colombianas y colombianos, elementos indispensables para avanzar hacia la creación de las condiciones necesarias para un proceso de paz que pueda ser incluyente y efectivo y permita alcanzar una paz duradera.

Tras la inclusión expresa por el Gobierno colombiano, en el texto de la Ley de Victimas y Restitución de Tierras, del reconocimiento de la existencia de un conflicto armado interno, a la luz de la tradición jurídica, no tiene sustento negar la existencia de beligerantes, combatientes o prisioneros de guerra en poder del Estado, siendo la existencia de los anteriores, la lógica consecuencia de dicho conflicto armado ahora expresamente reconocido por el Estado.

Es así, como la preocupación por las condiciones de vida y la libertad tanto de las personas retenidas por la insurgencia, como por aquellas privadas de su libertad por el Estado Colombiano por motivos políticos, ya sea por ser combatientes en el conflicto armado interno, por pertenecer a sectores de la oposición política perseguidos o por vivir en zonas de alta influencia del conflicto, se constituye en una tarea de primer orden para quienes optamos por el humanismo y la paz; espíritu que ha inspirado a movimientos como colombianos y colombianas por la paz y espacios de solidaridad con prisioneras y prisioneros políticos.

El desarrollo de esta iniciativa ha logrado por un lado numerosas liberaciones unilaterales de retenidos por parte de la insurgencia y por el otro la ampliación de los escenarios de visibilización y exigencia de los derechos y garantías fundamentales de las prisioneras y prisioneros políticos.

Con el Foro “Colombia Entre Rejas: En búsqueda de un Camino para la Libertad y la Paz” y la constitución de la “Comisión de Verificación de los Derechos Humanos en Reclusiones Colombianas y de la Situación de las y los Prisioneros Políticos”, se pretende poner una vez más la mirada de la sociedad nacional e internacional, en los miles de hombres y mujeres privadas de la libertad por motivos políticos en sus diferentes categorías (prisioneros/as de guerra, prisioneros/as de conciencia y víctimas de montaje judicial (2)) en las cárceles de nuestro país y del extranjero y a los que día a día se les niegan sus mínimos derechos como seres humanos y como colombianos, negándoles así mismo su calidad de actores políticos y por ende la posibilidad de aportar en la reconciliación y en la construcción de la paz democrática.

Velar por los derechos de las Prisioneras y los Prisioneros Políticos en poder del Estado, además de ser un acto humanitario, constituye un paso irremplazable para entender el carácter del conflicto armado y avanzar en la edificación de un país incluyente, partiendo del reconocimiento contradictor político y su condición humana.

CONVOCAN:

COLOMBIANOS Y COLOMBIANAS POR LA PAZ

FUNDACION LAZOS DE DIGNIDAD

COALICION POR EL TRATO DIGNO Y LA LIBERTAD DE LAS Y LOS PRISIONEROS POLÍTICOS “LARGA VIDA A LAS MARIPOSAS”

CAMPAÑA PERMANENTE POR LA LIBERTAD DE LAS Y LOS PRISIONEROS POLÌTICOS

COMITÉ DE SOLIDARIDAD CON LOS PRESOS POLÌTICOS

COMITÉ PERMANENTE POR LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS

COMISION DE SOLIDARIDAD CON LOS PRESOS POLITICOS DEL PARTIDO COMUNISTA

CORPORACIÓN SOLIDARIDAD JURIDICA

FEDERACIÓN DE ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS