HAITÍ: ¡AFUERA LA MINUSTAH!

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OTRAMÉRICA

La manifestación, que formó parte de demostraciones similares realizadas frente a las embajadas de Haití en Santo Domingo y en otras ciudades del mundo, inició en Puerto Príncipe en el barrio popular de Fort National. Allí se expusieron fotos de las víctimas de los abusos perpetrados por soldados de las Naciones Unidas desde 2004. La protesta, que se dirigía a la gran plaza pública del Campo de Marte, cerca de las ruinas del Palacio Nacional, fue obstaculizada por un destacamento de la Policía Nacional Haitiana (PNH), que rodeó la zona y ordenó a los manifestantes continuar su camino hacia otra parte de la ciudad.

La protesta culminó con una declaración en las instalaciones del Parlamento, en la que se exigió justicia y reparación para las personas violadas por soldados de la fuerza de la ONU, y para las 7 mil personas que han muerto de cólera desde que se desató la epidemia en octubre de 2010, cuya propagación está vinculada al pésimo manejo de excretas del contingente de Nepal de la Minustah.

Asimismo, se presentó una solicitud al Parlamento para cancelar el acuerdo firmado en julio de 2004, entre el primer ministro de la época, Gérard Latortue, y Adama Guindo, entonces representante especial y Jefe interino de la misión de las Naciones Unidas para la estabilización en Haití.

La movilización contra la Minustah es una iniciativa del Colectivo para la indemnización de las víctimas del cólera y la Asociación de locutores y comunicadores sociales (Akp). “El objetivo de este movimiento es obligar a los parlamentarios a asumir su responsabilidad por la ocupación de nuestra tierra por soldados de las Naciones Unidas, que no dejan de sembrar dolor en nuestras familias”, declaró Yves Pierre Louis, uno de los participantes de las protestas contra la fuerza de la ONU.

La fuerza de la Minustah se compone de 9 mil efectivos. Los críticos de las ‘fuerzas de paz’ señalan que el presupuesto (de la Minustah) de un solo año, que asciende a “800 millones de dólares, podría ser suficiente para renovar la decrépita infraestructura hídrica del país. Eso podría haber evitado la epidemia del cólera”, señaló The Economist en mayo de este año.