Convocatorias — 12/01/2011 a 10:20 am

SÁBADO 15 ENERO MANIFESTACIÓN

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Bien Venezuela

Mientras países desarrollados de Europa, como España, comienzan a eliminar derechos sociales y a reducir el estado del bienestar, otros, como Venezuela, registran año tras año avances importantes que lo sitúan entre los países del mundo con alto desarrollo humano, señal inequívoca de una sociedad exitosa pues, como afirma el PNUD “la verdadera riqueza de una nación está en sus gentes”

Cualquiera diría que con los petrodólares haría lo mismo, pero la apreciación pecaría por injusta pues hubo épocas en que el producto de las exportaciones venezolanas se iba por las troneras de las alcantarillas de la corrupción criolla y se quedaba en manos de las empresas multinacionales, poco y nada llegaba a la enorme masa de excluidos.

Venezuela -según la CEPAL y la ONU- es de los países del mundo que más redujeron en la década que termina la desigualdad y la pobreza extrema. De hecho, es hoy uno de los países con menor desigualdad del continente americano y de los pocos países que superó con cinco años de anticipación las Metas del Milenio.

Venezuela ha mejorado la cobertura de áreas sensibles para el bienestar humano como la vivienda, el acceso al agua potable, el sistema de alcantarillado, el acceso a la educación básica y superior, la cobertura en seguridad social, salud y pensiones, así como la soberanía y la seguridad alimentaria, lo que ha permitido una mejora sustancial de la nutrición y la consiguiente disminución de las tasas de mortalidad infantil.

Estos avances meritorios en los derechos sociales se deben a varios factores, entre ellos al incremento del gasto social del estado; al reparto de tierras a los campesinos e indígenas a través de un proceso de reforma agraria tímido pero que afecta al latifundio especulador e improductivo; a la organización por la base de las comunidades locales para que participen y autogestionen bienes y servicios básicos, como el suelo y el agua; y, por supuesto, al atreverse a romper con la subordinación de Venezuela, de su economía y de su sociedad a intereses foráneos, plantando cara a los centros del poder financiero, industrial y militar de los Estados Unidos y de Europa.

Tal vez por eso hay quienes desde la opulencia se empecinan en esconder estos logros sociales y quieren convertir en invisibles otras formas exitosas de organización social, económica y política. Mezquina postura esa de sufrir por el bienestar ajeno.

Desde Asturias, que albergó en abril de este año el III Encuentro Estatal de Solidaridad con Venezuela, compartimos como regalo de año nuevo la alegría de las buenas gentes de Venezuela que están saliendo del pantano de la miseria y del atraso, que encaran la nueva década con optimismo, con planes renovados de desarrollo social y con gestos de solidaridad con los países vecinos que ya comienzan a desaparecer de las sociedades desarrolladas, asustadas por la crisis, acosadas por los especuladores, sumidas en la desesperanza.

GRUPO BOLIVARIANO DE ASTURIAS